5 retos de resiliencia urbana para Claudia Sheinbaum
Esta semana ha asumido el poder la primera mujer presidenta de México. Claudia Sheinbaum, ex jefa de gobierno de la segunda ciudad más poblada de América Latina, ahora está al frente de un país con 453 ciudades donde viven más de 87 millones de personas. En un contexto de cambio climático, urbanización global y crecientes desigualdades sociales, la agenda de resiliencia urbana resulta crucial para impulsar el desarrollo del país rumbo al 2030.
Claudia Sheinbaum ha hecho historia al convertirse en la primera mujer en asumir la presidencia de México. Tras una contundente victoria electoral con casi el 60% de los votos, su mandato trae consigo altas expectativas. Además, llega al poder en un momento decisivo, ya que sexenio coincide con la recta final hacia al cumplimiento del Acuerdo de París y los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de las Naciones Unidas. En un contexto de cambio climático, urbanización global y crecientes desigualdades sociales, la agenda de resiliencia urbana resulta crucial para impulsar el desarrollo del país rumbo al 2030.
En este contexto, te compartimos cinco retos que consideramos críticos para la resiliencia de las ciudades mexicanas durante los próximos seis años:
1. Equidad en el acceso a la infraestructura y los servicios urbanos
En México el 1% de la población concentra casi la mitad de la riqueza del país, una desigualdad alarmante que se manifiesta en los marcados contrastes en el acceso a servicios esenciales como el agua potable y el transporte. Ante esta realidad, es crucial garantizar que todos los ciudadanos cuenten con una infraestructura que les permita resistir y recuperarse de las crisis, no solo quienes poseen mayores privilegios. Para reducir las brechas de desigualdad urbana, es fundamental implementar políticas públicas y realizar inversiones con un enfoque territorial que priorice a las poblaciones marginadas, asegurando un desarrollo urbano más equitativo.
2. Adaptación al cambio climático en ciudades costeras y vulnerables
A casi un año del devastador huracán Otis, la ciudad de Acapulco ha sido nuevamente arrasada por una tormenta que ha dejado más de 50 personas fallecidas y 5,000 evacuadas de sus hogares. Estos eventos ilustran una nueva realidad climática que pone en riesgo a las ciudades con altos niveles de vulnerabilidad. Como especialista en sostenibilidad y cambio climático, la presidenta Sheinbaum tiene la oportunidad de liderar una agenda nacional de adaptación que integre mejoras urbanas y sociales con criterios de resiliencia climática. Esto implica no solo la promoción de una infraestructura más robusta y mecanismos efectivos de protección social y respuesta a emergencias, sino también la adopción de soluciones basadas en la naturaleza como la restauración de manglares y otras cubiertas vegetales.
3. Gestión integral del agua en grandes aglomeraciones urbanas
La provisión de agua se ha convertido en un desafío urgente para la agenda urbana de México. En los próximos seis años, el número de ciudades con más de un millón de habitantes pasará de 13 a 19, lo que ejercerá una mayor presión sobre los ya limitados recursos hídricos. Las sequías, cada vez más prolongadas, combinadas con una infraestructura hídrica insuficiente, incrementan el riesgo de enfrentar crisis de abastecimiento. Ciudades como Monterrey y Guadalajara ya han vivido episodios críticos que exigen una revisión profunda de la gestión de los recursos hídricos. La nueva administración deberá implementar políticas que fomenten un uso más eficiente del agua, promuevan la recarga de acuíferos y el manejo integrado de cuencas, y aseguren la participación activa de las comunidades en la toma de decisiones.
4. Espacio público y prevención del delito en las ciudades
México alberga 16 de las 50 ciudades más violentas del mundo, lo que demanda una urgente estrategia de prevención del delito. En este contexto, el espacio público desempeña un papel crucial. Un diseño urbano que priorice la accesibilidad, la iluminación adecuada y el uso activo de plazas, parques y calles puede tener un impacto significativo en la reducción de la criminalidad. Esto es especialmente crítico en los barrios más vulnerables, donde la falta de infraestructura adecuada puede contribuir a la gestación de conductas antisociales. La nueva administración tiene la oportunidad de impulsar políticas que prioricen la creación y rehabilitación de espacios públicos, fortaleciendo la inclusión y el sentido de comunidad. Invertir en el diseño participativo y en la apropiación ciudadana de estos espacios no solo mejora la calidad de vida, sino que también es clave para la construcción de entornos más seguros y pacíficos.
5. Coordinación intergubernamental y gobernanza metropolitana
Finalmente, un desafío clave consiste en lograr una mejor coordinación entre los diferentes niveles de gobierno para hacer frente a los retos de resiliencia. Hoy en día más del 63% de la población nacional viven en zonas metropolitanas o conurbadas que involucran a gobiernos de distintos municipios o entidades. Por lo tanto, el gobierno federal, bajo el liderazgo de Sheinbaum, deberá fomentar mecanismos de gobernanza metropolitana que permitan una coordinación eficaz entre las distintas autoridades y órdenes de gobierno. Estos mecanismos serán esenciales para enfrentar retos como la planificación del uso del suelo, la provisión de servicios públicos y la gestión integral de riesgos.
En RESILIENTE seguiremos colaborando con gobiernos, empresas y organizaciones para hacer frente a estos retos. Te invitamos a seguir en comunicación para impulsar juntos la transformación resiliente de nuestras ciudades.