Calor extremo y huracanes, ¿están preparadas nuestras ciudades?

Las temperaturas registradas durante este 2024 apuntan a romper de nuevo los récords históricos, indicando que tendremos el año más caluroso registrado por segunda ocasión consecutiva. Es muy probable que este 2024 alcancemos un incremento de temperatura mayor a 1.5 grados por encima de niveles preindustriales, el umbral que los gobiernos del mundo se habían comprometido a prevenir mediante el Acuerdo de París. Mayores temperaturas contribuyen a mayores eventos climáticos extremos, no solo como las olas de calor de los meses pasados sino también huracanes y tormentas tropicales como en las últimas semanas. En este contexto, ¿están nuestras ciudades preparadas?, ¿cómo podemos adaptarnos a los efectos del cambio climático que han llegado para quedarse?

 

La primera mitad del mes de julio ha estado marcada por el paso del primer huracán de la temporada a lo largo del Caribe y el Golfo de México. El huracán Beryl, que alcanzó la máxima categoría (5) y causó destrozos en Jamaica, la Península de Yucatán y Texas, ha roto las usuales expectativas del inicio de la temporada y anticipa un agitado período de huracanes en la región. De acuerdo a especialistas consultados por CNN, la intensificación temprana de los ciclones tropicales en el Atlántico se debe en parte al incremento de la temperatura oceánica a consecuencia del cambio climático.

Y si bien hoy en día una buena parte del monitoreo meteorológico en México está concentrado en las lluvias que se extenderán hasta noviembre, no hay que olvidar que venimos de un severo período de sequía y calor extremo, con temperaturas mayores a los 40 grados en casi todos los estados del país. En general, estos eventos representan signos de la nueva normalidad climática a la que nuestras ciudades deben adaptarse cuanto antes.

Ya sea por exceso de calor, vientos o precipitaciones, nuestras ciudades están cada vez más expuestas a fenómenos extremos que ponen en riesgo a sus habitantes y su calidad de vida. Para finales de mayo del 2024, por ejemplo, ya se habían contabilizado más de 60 muertes a consecuencia de las altas temperaturas en México. Y en cuanto a ciclones tropicales, fue hace menos de un año que atestiguamos el paso del huracán más intenso de la era moderna en el Pacífico. El inesperado huracán Otis, que impactó principalmente a la ciudad de Acapulco, provocó 50 muertes y daños cuantificados en más de 1,900 millones de dólares.

En este contexto, ¿qué se puede hacer para que nuestras ciudades estén mejor preparadas para mitigar, resistir y recuperarse de eventos climáticos extremos?

A continuación te compartimos algunas líneas de acción:

  • Desarrollar sistemas de monitoreo que permitan dar seguimiento permanente a los fenómenos climáticos y alertar a las autoridades cuando representen un peligro para la ciudadanía.

  • Fortalecer el entendimiento de los fenómenos climáticos y la coordinación entre agencias de distintos órdenes de gobierno para la toma de decisiones.

  • Fortalecer las capacidades de las oficinas municipales de Protección Civil para mejorar su capacidad de respuesta ante los peligros climáticos.

  • Fortalecer la participación del sector privado y la sociedad civil en la reducción de riesgos y la construcción de resiliencia climática a nivel local.

  • Establecer fondos de respuesta ante desastres y promover el aseguramiento de bienes e inmuebles públicos y privados.

  • Adoptar medidas contundentes para mitigar las emisiones de gases de efecto invernadero que causan el cambio climático.

  • Compartir conocimientos y apoyar a otras ciudades a tomar medidas de reducción de riesgos y resiliencia climática.

Aprender a vivir con estos fenómenos extremos y mitigar sus impactos son tareas imprescindibles para salvaguardar la integridad de nuestras ciudades y sus habitantes. Es por ello que en RESILIENTE seguimos colaborando con gobiernos, empresas y organizaciones para promover y construir resiliencia urbana desde lo local. Te invitamos a seguir en comunicación para impulsar juntos la transformación de nuestras ciudades.